Me encanta pararme en ese escaparate cada vez que vengo de camino a la biblioteca.
No sé qué tiene, pero me atrae. Todo tan antiguo, tan bien colocado. Me da una nostalgia sin razones. En la época de la mayoría de esos artículos yo ni siquiera habría nacido.
Ah, ¡Ya sé! Me recuerda a Polop, qué buen verano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario